Hola a todos. Hoy por fin voy a empezar una sección que llevaba pensando mucho tiempo, una sección en la que cargaré abiertamente contra ciertos productos que urden y menoscaban el honor y la dignidad de los consumidores, y el elegido en primer lugar ha sido Pokémon Edición Blanco y Negro
Cuando hablamos de Pokémon no hablamos sólo de videojuegos, hablamos de una franquicia que engloba también televisión, merchandising, TGC, y que muchas veces utiliza su nombre para vender cualquier cosa sin importar su calidad, una práctica muy extendida actualmente.
Sacar una nueva generación muchas veces implica algo más que desarrollar un nuevo videojuego, hay que poner de acuerdo todos estos factores de la franquicia para que se renueven conjuntamente. Sin embargo, gracias a estos productos derivados y a la calidad del juego en sí, podemos darnos cuenta de que en esta ocasión, la quinta generación de Pokémon no es más que un juego sacacuartos hecho deprisa y corriendo para aprovechar los últimos coletazos de Nintendo DS y retrasar el inexorable reinicio que lleva tantos años pidiendo la serie y que se producirá con la futura entrega de Nintendo 3DS.
La primera prueba que tenemos para demostrar esto es el anime. El anime tiene que durar tanto como la generación Sí, por eso Ash tardaba mil millones de capítulos en llegar a la siguiente ciudad para conseguir una triste medalla (digamos que la misma serie es relleno al 99%, como los Power Rangers), para dejar tiempo suficiente entre en una generación y otra. Pero lo que ha estado ocurriendo normalmente es que aún así, ese tiempo no es suficiente para crear una nueva generación de calidad y el anime se ve obligado a emitir una saga entera de relleno hasta que llegan la nueva generación (relleno del relleno diría yo). Recordemos casos como las Islas Naranja, la Torre de Batalla, etc... Pues efectivamente, entre Diamante y Perla y Best Wishes no hay ninguna saga de relleno, con el normal alargamiento de la trama principal fue suficiente para cubrir los años que duró la generación. Por culpa de eso, salieron tan solo seis meses más tarde de los remakes de Oro y Plata en Japón. pudiendo haber alargado el anime y dejado respirar la saga por lo menos un año antes de sacar otro juego de la saga principal.
El segundo son los Pokémon legendarios. En cada generación siempre hay un grupo de legendarios que representan diferentes elementos pero a la vez necesarios dentro de nuestro mundo. Ho-oh y Lugia representan el sol y la luna, Kyogre, Groudon y Rayquaza el mar, la tierra y el cielo, y Dialga y Palkia el tiempo y el espacio. Cuando escuché los nombres de estas ediciones por primera vez me encontré muy ilusionado porque al fin, tenían la oportunidad de dar respuesta a algo que me llevo preguntando desde hace años, ¿por qué, habiendo pokémon de tipo oscuridad, no existen de tipo luz? Parecía que esta vez por fin iban a escuchar mi petición, e iban a crear el primer pokémon de tipo luz para representar a la edición blanca y poner uno de oscuridad para la edición negra, pudiendo representar ambos diversas cosas como la luz y la oscuridad como es obvio, pero también la vida y la muerte o el bien y el mal, ya según como los diseñaran (yo me imaginaba un angelito y un demonio). ¿Y qué me encuentro? Un pokémon de tipo fuego que de blanco solo tiene el color y otro de tipo eléctrico que le pasa lo mismo, y que además no representan nada. ¿Por qué? Nunca lo sabremos, pero mi teoría es que como llevan tantas generaciones sin incluir nuevos tipos, no se atreven a volver a hacerlo porque el número de nuevos pokémon de ese tipo sería muy reducido en comparación con el resto.
Por supuesto, el siguiente punto son el resto de pokémon nuevos, sin ánimo de desmerecer unos cuantos que valen la pena, todo sea dicho, la inmensa mayoría no merecen otra cosa que ser borrados del mapa (aunque bueno, en la tercera generación pasa casi lo mismo). Sin embargo, en esta hay un especimen que demuestra una total falta de dedicación y originalidad de los creadores. Sí, estoy hablando de la bolsa de basura.

Lo peor de este pokémon no es que sea una bolsa de basura, ni que evolucione en una bolsa de basura rota que le sale mierda de las entrañas, no. Lo peor es que este pokémon ha abierto la veda para que cualquier cosa que haya por ahí la pintes dos ojos y una boca y se convierta en un pokémon. Mañana podríamos encontrarnos cualquier objeto modificado vilmente para rellenar el centenar de criaturas que hay en cada generación. Un coche (que raro no se les haya ocurrido todavía, si los faros son los ojos clarísimamente y la boca la matrícula), un mando de la play, una bombilla, una espada... ¡que más da! Si se va a vender igual... Y lo peor de todo es que encima esta es la primera vez que te obligan a utilizarlos. En todas las generaciones anteriores, por muchos pokemon nuevos que haya, tu vas a una cueva y tienes tus zubat, tus machop, tu pikachu, dentro de una selección de pokemon anteriores que puedes encontrar libremente desde el comienzo del juego. Pues no, esta vez no, ahora te jodes y te quedas con la bolsa de basura, con el bicho que lleva la viga a cuestas y todos los demás hasta que te pases la liga (hay un clon de zubat que se han inventado para rellenar las cuevas). Vuelvo a repetir que, gracias al cielo, hay pokémon respetables dentro del juego como el helado, el candelabro fantasma o el inicial de planta, pero insisto en que no han tenido respeto ni por el legendario secreto, que es tipo bicho y mazo de feo (pero tiene un cañón, es la excusa que me han dado algunos). Como comprenderéis después de Arceus, que es multitipo, tiene 120 de base en cada stat convirtiéndolo en el más poderoso de todos, que es el pokémon originario y además es muy elegante, me da igual cuantos cañones tenga ese bicho.
Otro aspecto negativo del juego es que salga en Nintendo DS, cuando 3DS ya estaba anunciada, y con un pokémon de salida en condiciones habría dado igual que costase 250 euros, los japoneses la habrían comprado en masa, pero no, para qué? Si tenemos 150 millones de DS en el mundo, vamos a sacarles partido, debieron pensar... Y los resultados fueron los que fueron. Trataron de innovar haciendo que los pokémon estuvieran moviéndose todo el rato, que la cámara siguiese a quien atacaba en cada momento, y otras muchas ideas que hubieran estado muy bien con un hardware técnicamente superior en el que llevarlas a cabo de manera adecuada, pero como no fue así, pues cada vez que ataca nuestro pokémon y la cámara se acerca para enfatizar su movimiento eso dejan dejan de ser gráficos de un videojuego con dientes de sierra, eso son sprites hechos con hamas de los que tengo colgados en mi habitación, que distingues los pixeles uno por uno.

Otro aspecto (ya un indicador menor) a tener en cuenta de que ni los creadores han apostado debidamente en esta entrega y que la han hecho para entretener a la gente mientras hacen una de verdad para 3DS es que no tiene un juego de batallas para consola de sobremesa que le acompañe, como sí han tenido todas y cada una de las generaciones anteriores, pero tranquilos, que los cutre spin-offs Mistery Dungeon y Aventura con el Teclado no faltan a la cita!
Y se me olvidaba! La ciudad en 3D! Esa grandiosa urbe con múltiples calles y enormes edificios que se han dedicado a vendernos como si fuera una de las grandes innovaciones del juego. Que sí, está muy bien, pero pararos a pensar un momento, ¿por qué sólo hay una ciudad así cuando deberían ser todas (o casi todas, porque también hay pueblos) así? Pues simplemente porque tan sólo es un caramelito para cerrar la boca a los que acusan a la saga de no mejorar apenas con cada nueva entrega. Hacen una nueva ciudad en condiciones, quedan bien, y se ahorran renovar el mapa de todo el juego que es lo que deberían haber hecho.

En definitiva, esta entrega no es más que un sacacuartos que desmerece completamente a la saga como termina de demostrar que ya hayan anunciado Pokémon X e Y para 3DS, en menos de 3 años después de este, y sin haber sacado el remake de rubí y zafiro. A pesar de todo lo dicho, el juego tiene cosas buenas que si se hubieran implementado de la forma correcta y en el sistema correcto podrían haber dado lugar al juego de Pokémon que tanto llevamos esperando, y no una transición de quiero y no puedo que es en lo que se queda esto.